Mostrando entradas con la etiqueta 20. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 20. Mostrar todas las entradas

martes, 18 de junio de 2013

Scene 20

Color


Diario de Viaje - Día 11

Hoy es sábado! He tenido que preguntar en el pueblo en que día vivíamos por que había perdido la noción del tiempo. Ayer dediqué el día (después de pasar una estupenda noche de hotel) a interrogar a los lugareños.
Varias personas me han confirmado que el abuelo de la señorita McNeil viene en barco a pescar por los arrecifes de la isla a menudo; dicen que tiene un almacén en el puerto y que se le suele ver en la taberna, pero no saben si vive en otra isla o en su barco por que nunca pasa mas de un día seguido en el pueblo.
Esta noche iré a la taberna a ver si coincido con él, si no, tendré que dejarlo para la próxima vez que baje al pueblo.
También he investigado sobre la criatura; la gente dice que son leyendas antiguas. Muchos conocen a alguien que conoce a alguien que la ha visto, pero no he conseguido ningún nombre concreto.

Diario de Viaje - Día 12

Ayer el señor John McNeil no apareció por la taberna. Pero encontre un hombre que juró haber visto a la criatura, claro que también había visto una cantidad considerable de ron.
Dijo que la vio un día que llevó a su hijo de exploración y acamparon cerca del lago. Que la vio de noche, y solo un momento. Se preguntó que hacía una chica tan joven allá arriba ella sola. y cuando se acercó un poco ella se sumergió en el lago. Cito sus palabras a continuación: "Aquella niña maldita tenía la cola de un atún!!! Te lo puedes creer?? Era mitad pez, criatura del infierno...." Y acto seguido se cayó de la silla y se quedó dormido.
Esta mañana he abastecido mi petate y he llamado a la señorita McNeil para ponerla al día. Por la tarde he vuelto al puesto de observación. Hoy hay luna llena, estaré bien atento.



Diario de Viaje - Día 16
Sin novedades en el lago. Me estoy haciendo un experto en tallar madera con mi navaja,  he hecho ya como cinco figurillas de sirenas. Creo que me estoy planeando esto de manera incorrecta, no es un lago tan grande. Con los buzos necesarios podría peinarlo y saber si hay algo ahí.... ¿ Pero que estoy diciendo? Solo quiero verla en su hábitat natural, no meterla en una pecera y hacerle la vivisección. La soledad me está afectando.
Hoy he escuchado el pájaro numero 60.


Diario de Viaje - Día 20
No he tenido fuerzas para escribir estos días, duermo cuando hay luz y me paso las noches mirando al lago, tallando madera, escuchando los trinos..
Las provisiones me están durando mas de lo previsto por que apenas como. Esta noche todo está mas silencioso que de costumbre. Oigo un par de tucanes hacia el sur, algún tipo de roedor que se revuelve entre los matorrales un poco mas al norte y... ¿¿?? !!!

Diario de Viaje - Día 21

Ayer por fin, después de casi un mes sin noticias de que la criatura exista... la ví.
Estaba escribiendo en mi diario cuando oí un chapoteo inusual. Cogí los prismaticos y me acerqué lo mas sigilosamente que pude. Después de un rato volví a oirlo, guiandome por el sonido me acerqué a una de las orillas y allí la ví. Una majestuosa cola de pez, demasiado grande como para ser de ninguna criatura natural. Era naranja y dorada como la de los pequeños pececilos tropicales que los padres compran a sus hijos en las ferias, pero mucho más grande. La aleta era grande y con las puntas afiladas, pude verla otras dos o tres veces saliendo del agua. Casi me arranco las uñas esperando que saliera entera del agua como los delfines, pero no lo hizo.
Hoy no pude pegar ojo, hice un par de bocetos de la cola y alguna estimación de como puede llegar a ser entera, los lugareños dicen que parece una joven, pero quizá vista de cerca tenga mas aspecto de criatura marina... espero que no.

viernes, 24 de agosto de 2012

Scene 20


Diario de Viaje día 1.

Por fin estoy en el hotel, el viaje ha sido agotador.
Un total de 25 horas de vuelo con 2 escalas desde el J.F.Kenedy en Nueva york hasta la isla de Bora-Bora, y luego una avioneta que parecía caerse a pedazos 40 km al este hasta llegar a Vaiea, la aldea poblada de la isla de Maupiti.
La aldea tiene un pequeño puerto de marineros y pescadores, pero apenas son 500 habitantes en total.
El resto de la isla está deshabitado.
Lo primero que voy a hacer es darme una ducha, el calor que hace aquí es húmedo y pegajoso. Mientras veníamos en la avioneta hice algunos dibujos de la isla, tiene mas o menos ese aspecto desde el aire.
Luego he vomitado ·///_\\\·
Me han dejado todo tipo de fruta tropical en la misma habitación así que también comeré algo. Debería descansar por que a pesar de que son las 3 de la tarde hora local, en los aviones casi no pude pegar ojo. Pero estoy tan emocionado que no podría conciliar el sueño.
Un nuevo trabajo, y completamente financiado!!! Se que no encontraré lo que esa chica quiere que encuentre, una sirena.. tal vez en lo basto del océano pero en un lago de agua dulce... no, no creo.
Sin embargo es toda una experiencia poder venir a buscarla, escuchar las historias de los marineros locales, todo esto completará un capítulo vacío de mi "supernaturalis creaturis" (nota mental, buscar consejos de publicación, los nombres en latín de libros de mas de 1000 páginas ya no están de moda)
Me han dicho que llegar al lago lleva unas 20 horas por terreno abrupto, tendré que acampar allí si quiero establecer un puesto de observación. Adiós a las comodidades del hotel.
He de llamar a la señorita McNeil una vez a la semana para informarla, así que aprovechare un par de días para dormir en el pueblo y abastecerme.
Mañana a primera hora partiré hacia el lago.
Estoy impaciente.

Wade.

P.D. He de informarme si se sabe algo de John McNeil, el abuelo de la joven que me ha contratado. Ella dice que se mudó a vivir a este archipiélago cuando ella tenía 9 años, y que no han vuelto a saber nada de él.
Por lo menos me ha dado un par de fotos, si no no tendría nada por donde empezar.

Un dibujo de la isla desde la avioneta, terminado luego en el hotel.

sábado, 3 de marzo de 2012

Scene 20


Personajes:
Rynn 
Bansheera
Kaos



Manos.

Estaba nerviosa.
Sabía que era estúpido, el dolor no le daba miedo. Era mas bien el hecho de marcar permanentemente su cuerpo, un tatuaje es para toda la vida, pero para un ser inmortal eso significa muchos años.
Había decidido hacerlo como símbolo de rebeldía, como marca de guerra y como estilo de vida. Bansheera la acompañaba a ver a Kaos, era el hombre al que ella había acudido durante años, y sabía por experiencia que era muy bueno.
- Es aquí.- Dijo parándose delante de un muro de ladrillos rojos cubiertos de musgo, con un letrero de madera muy viejo en el que ponía "Are you sure?" en letras de imprenta antigua junto a un dibujo de de una maquina de tatuar rodeada de rosas rojas.
Rynn pensó que no era un letrero con muy buen marketing, pero luego lo pensó mejor, y decidió que era perfecto.

Entraron, estaba mucho mejor iluminado de lo que Rynn hubiera esperado, pero guardaba todos los tópicos de los antros de tatuaje que se ven en las películas. Dibujos por todas la paredes, mostradores llenos de cosas, neones, figuras de santería... y un tío fuerte y extremadamente tatuado detrás del mostrador.

- Bienvenidas señoritas, ¿en qué puedo ayudaros hoy?
- Hola Kaos - Dijo Sheera con una sonrisa – Mi amiga quiere hacerse su primer tatuaje, le he dicho que no había un artista mejor que tu en toda la ciudad.

Kaos rió, las hizo pasar y le preguntó a Rynn que es lo que tenía en mente.
Mientras discutían sobre el diseño y los detalles, Rynn inspeccionó al curioso hombre. Tendría unos treinta y muchos, pero parecía mas mayor. Estaba tatuado de arriba a abajo, tenia los brazos, el cuello, la parte de los hombros que la camiseta dejaba ver, hasta una de las sienes tenía unos símbolos arcaicos en tinta de color azul oscuro. 
Cuando Kaos empezó a hacerle un pequeño boceto Rynn se fijó en sus manos.
Eran perfectas, Rynn conocía bastante bien la perfección y aún así le abrumó la visión de aquellas manos. Eran largas y delicadas, pero a la vez tenían unos movimientos precisos y mucha seguridad, era la única parte visible del cuerpo de Kaos que no estaba tatuada, tenía las uñas limpias y bien cortadas, pero lo que mas le llamo la atención a Rynn fue movimiento, la forma que tenían de expresarse por si solas.
Decidió que estaba absolutamente convencida de dejar que esas manos la tatuaran.

Cuatro horas después, las dos chicas salieron del estudio. Rynn sonrió a Sheera y le dio las gracias.
- Es el mejor sitio al que podías haberme llevado.
- Te merecías un buen regalo de cumpleaños, vamos, te invito a un helado para reponer fuerzas.
Rynn sonrió de nuevo y se fueron al Class a tomar algo.

jueves, 29 de diciembre de 2011

Scene 20

Personajes:
Rynn
Bansheera

Café


Era tarde y hacía frío.  
En el sótano  apestaba a humedad y a marihuana, las luces alogenas parpadeaban dandole a todo un aspecto aún mas decadente de lo que ya era.  Rynn, sentada en el viejo y roído sofá-cama, tocaba una melodía que acababa de venirle a la cabeza.
Bansheera daba saltitos intentando entrar en calor.

Joder tía, no se como no te congelas ahí sentada, y de manga corta. Deja ya eso y vamonos a casa.
Déjame tranquila un rato, tengo que sacarme esto de la cabeza o se me olvidará. 

Tocaba un poco y anotaba los acordes en la libreta que tenía alado. 
Si tienes tanto frío toma algo caliente, y deja de fumar!!
Fumar me mantiene caliente. Puto frío de los ..
Bansheera se alejaba de de la puerta hacia las escaleras donde estaba la máquina de bebidas. 
Cuando estuvo delante verificó sus bolsillos y se alegró al encontrar un par de solitarias monedas en el bolsillo de atrás de su pantalón. Las metió por la ranura de la maquina, y pulsó la tecla del chocolate caliente.

Rynn escucho desde el sofá como Sheera maldecía y daba patadas a la maquina con sus  viejas Dr Martens.
Pero qué haces!!!
La puta maquina ésta que me quiere putear, no tiene chocolate... pero si la recargaron ayer COMO NO VA A TENER!!!
Deja de darle golpes, toma café.
Es que el café de esta maquina es un ASCO! Sabe a agua con tierra... pero tengo tanto fríííiííoooooo

Bansheera saca un café de la máquina y se dirige de vuelta al sótano.Se sienta al lado de Rynn con las dos manos alrededor del vaso de plastico y los pies subidos al sofá. 
Prometeme una cosa Tiny Dancer.*
Díme
Este año ahorraremos para comprar una cafetera decente para el local. Quiero café de verdad.
Rynn la mira, ve los pucheros que está haciendo y se echa a reír a carcajadas, Sheera no puede contener la risa  y también ella estalla a carcajadas. Cuando las dos se calman se dan cuenta de que el ruido de la lluvia ha cesado.
Vámonos a casa Sheera, así podrás darte un baño caliente mientras te preparo un café de verdad.

Bansheera le da un beso cariñoso a Rynn en la mejilla y se pone la chaqueta. 
La música se ha acabado por hoy...



*Bansheera llama a Rynn "Tiny dancer" por que la canción de Elthon John siempre le ha recordado a ella.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Scene 20


Personajes: Blair McNeil
Hospital.

¿Que ha pasado? Donde se han ido las risas, la felicidad?

La semana pasada mamá cantaba  mientras preparaba el libreto de su nueva obra. Era la protagonista, siempre lo era.
Mamá era alta y siempre andaba descalza, el pelo castaño ondulado, largo y suave.
Podía pasarme horas acariciandolo. Tenía los ojos verdes como el mar, profundos como los del abuelo, como si la hubiese recogido entre las olas. Y tenía unas manos perfectas, delicadas. Con los dedos largos y las uñas perfectamente recortadas.
A estas horas papá estaría llegando del trabajo. Casi puedo verlo dejar la corbata sobre el respaldo del sofá mientras le da un beso a mamá.
Se quitaría los zapatos mientras se sentaba y me preguntaría que tal el día. Papá era muy guapo pero siempre tenia ese aspecto de cansado, de no haber dormido lo suficiente. Quería que yo fuera una agente de bolsa como él, mucho mejor que el teatro decía. Pero creo que solo era por meterse con mamá.

El mes pasado me compraron un Cadillac, me hizo tantísima ilusión...
Era justo como yo lo quería, azul metalizado con los asientos de cuero gris. Una preciosidad.
Al menos lo conduje una vez. Ahora no se si seré capaz de volver a subirme en un coche jamás.
¿Por que no puede volver a ser todo como antes? Ya no puedo más.
Tiemblo de frío sentada en esta sala de hospital, llorando cada vez mas como si por llorar me los fueran a devolver.
¿Qué va a pasar ahora? ¿Quién cuidará de mi?
De que sirve todo el dinero del mundo cuando la lluvia hace que un coche no pueda frenar a tiempo, de que sirve si no puedes traer a tus personas queridas de vuelta con dinero. Para que todo el lujo y la riqueza si ahora me siento vacía por dentro.
Quiero que me quiten el dolor, prefiero no sentir nada.
La enfermera dice que se pasará, que tengo que ser fuerte, que ellos siempre estarán conmigo. No sabe nada.
Voy a tener este profundo agujero dentro de mi siempre.

El dolor es así.
Lo sufres y piensas que vas a morir.
Pero te acostumbras a él,
con el tiempo.