sábado, 3 de marzo de 2012

Scene 20


Personajes:
Rynn 
Bansheera
Kaos



Manos.

Estaba nerviosa.
Sabía que era estúpido, el dolor no le daba miedo. Era mas bien el hecho de marcar permanentemente su cuerpo, un tatuaje es para toda la vida, pero para un ser inmortal eso significa muchos años.
Había decidido hacerlo como símbolo de rebeldía, como marca de guerra y como estilo de vida. Bansheera la acompañaba a ver a Kaos, era el hombre al que ella había acudido durante años, y sabía por experiencia que era muy bueno.
- Es aquí.- Dijo parándose delante de un muro de ladrillos rojos cubiertos de musgo, con un letrero de madera muy viejo en el que ponía "Are you sure?" en letras de imprenta antigua junto a un dibujo de de una maquina de tatuar rodeada de rosas rojas.
Rynn pensó que no era un letrero con muy buen marketing, pero luego lo pensó mejor, y decidió que era perfecto.

Entraron, estaba mucho mejor iluminado de lo que Rynn hubiera esperado, pero guardaba todos los tópicos de los antros de tatuaje que se ven en las películas. Dibujos por todas la paredes, mostradores llenos de cosas, neones, figuras de santería... y un tío fuerte y extremadamente tatuado detrás del mostrador.

- Bienvenidas señoritas, ¿en qué puedo ayudaros hoy?
- Hola Kaos - Dijo Sheera con una sonrisa – Mi amiga quiere hacerse su primer tatuaje, le he dicho que no había un artista mejor que tu en toda la ciudad.

Kaos rió, las hizo pasar y le preguntó a Rynn que es lo que tenía en mente.
Mientras discutían sobre el diseño y los detalles, Rynn inspeccionó al curioso hombre. Tendría unos treinta y muchos, pero parecía mas mayor. Estaba tatuado de arriba a abajo, tenia los brazos, el cuello, la parte de los hombros que la camiseta dejaba ver, hasta una de las sienes tenía unos símbolos arcaicos en tinta de color azul oscuro. 
Cuando Kaos empezó a hacerle un pequeño boceto Rynn se fijó en sus manos.
Eran perfectas, Rynn conocía bastante bien la perfección y aún así le abrumó la visión de aquellas manos. Eran largas y delicadas, pero a la vez tenían unos movimientos precisos y mucha seguridad, era la única parte visible del cuerpo de Kaos que no estaba tatuada, tenía las uñas limpias y bien cortadas, pero lo que mas le llamo la atención a Rynn fue movimiento, la forma que tenían de expresarse por si solas.
Decidió que estaba absolutamente convencida de dejar que esas manos la tatuaran.

Cuatro horas después, las dos chicas salieron del estudio. Rynn sonrió a Sheera y le dio las gracias.
- Es el mejor sitio al que podías haberme llevado.
- Te merecías un buen regalo de cumpleaños, vamos, te invito a un helado para reponer fuerzas.
Rynn sonrió de nuevo y se fueron al Class a tomar algo.